Encontré esta poesía escrita en un papel que alguien deslizó bajo mi puerta:
polvo de ángel y de humanidad
de calesita celeste
de cabecita pedestre
con el corazón en la eternidad
piel de tibiezas y sinceridad
de protectora leona
de fuerza de amazona
envuelta toda en solidaridad
tan hermosa, tan templada
tan radiante y cambiante
amable y amorosa y entregada
a la vida vacilante
a la negadora nada
a lo que el mundo tiene de intrigante
miércoles, 21 de mayo de 2008
PAU:


Ahora Lucía corre con ventaja: sabe decirnos qué le gusta y qué no, y se impone; canta pri y manotea los regalos que les hacen a las dos antes de que vos siquiera te des cuenta... También te estruja el bracito cada vez que puede o te empuja, sabiendo que si te caés en la cama no te va a pasar nada (y, de paso, se desquita un poco).
No quiere prestarte sus juguetes y te saca todo, dejándote sólo algún chiche de bebé o la muñeca más trucha que tiene.
Le encanta que te retemos o te prohibamos cosas: "Decile a Pau que no puede, que es chiquita".
Le cuesta aceptar que no es la única "princesa" de la casa.
Y vos la mirás con una alegría... se te enciende la cara cada vez que tu hermana te habla o salta para hacerte reir. La buscás todo el tiempo y movés los bracitos de contenta cuando viene a jugar un rato con vos.
Ahora Lucía está celosa porque empezaste a balbucear, a querer pararte; porque todos te decimos "hola, Paulita" con cara de bobos.
Pero ella va a ser la primera en defenderte cuando tengas algún problema; te va a enseñar a jugar, a mirar libritos. Te va a entender cómo sólo puede hacerlo alguien que compartió todo con vos.
No te preocupes, ya se le va a pasar.
Para F.
SÓ TINHA DE SER COM VOCÊ
E, só eu sei quanto amor eu guardei
Sem saber que era só pra você
E, só tinha de ser com você
Havia de ser pra você
Senão era mais uma dor
Senão não seria o amor
Aquele que o mundo não vê
O amor que chegou para dar
O que ninguém deu pra você
E, você que é feito de azul
Me deixa morar nesse azul
Me deixa encontrar minha paz
Você que é bonito demais
Se ao menos pudesse saber
Que eu sempre fui só de você
E você sempre foi só de mim
(A.C.J. - A. de O.)
E, só eu sei quanto amor eu guardei
Sem saber que era só pra você
E, só tinha de ser com você
Havia de ser pra você
Senão era mais uma dor
Senão não seria o amor
Aquele que o mundo não vê
O amor que chegou para dar
O que ninguém deu pra você
E, você que é feito de azul
Me deixa morar nesse azul
Me deixa encontrar minha paz
Você que é bonito demais
Se ao menos pudesse saber
Que eu sempre fui só de você
E você sempre foi só de mim
(A.C.J. - A. de O.)
sábado, 17 de mayo de 2008
Enjoy the silence
All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm...
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm...
viernes, 16 de mayo de 2008
Final de Feria
Este año la viví desde adentro. Una gigante e inabarcable escenografía donde actores varios hacen lo suyo: público, editores, libreros, bibliotecarios, empresarios... Una verdadera "feria" donde la mayoría busca comprar más barato, y una rara minoría encontrar "libros inhallables": ni una cosa ni la otra suelen ocurrir en este evento. Sí hay mucho consumo, sobre todo de gaseosas y sandwiches.
Coincido con F. en ese algo que hace que la Feria se vuelva ajena: el piso armado, artificial y amortiguador. Y también los stands, la parafernalia en su máxima expresión. Noté que lo que sí cambia con los años es el dinero invertido en la fachada de cada puesto editorial: evidentemente tanto instant book (de cómodo acceso en supermercados) da rédito a las grandes editoriales.
Creo que lo siempre me chocó de la Feria es su paradójica esencia: se celebra la lectura, acto íntimo como pocos, en medio de una vorágine marketinera que impide disfrutar.
Gran parte de la gente que visita la Feria no lee y tampoco va con intención de comprar libros (y menos de leer lo comprado). Pero la Feria está ahí, y ya que fuímos al zoológico y a Mc Donalds, pasemos a ver si hay algún famoso. Qué suerte, justo hoy firma Valeria Mazza su libro ¿Qué me pongo?, y la pibita que se cortó la venas y se tatuó 45 (su meta en kilos) en el brazo tiene más cola para firmar ejemplares que Tom Wolfe. Creo que eso es lo que molesta, que se pierda el objetivo en pos de lo meramente comercial.
Un copado: Liniers dedicando todo su tiempo a dibujarle a cada lector lo que le pidiera.
Lo más lindo: chicos preguntando por sus autores favoritos y esperando la hora de que les firmen los libros, imaginando cómo serán la cara y la voz detrás de las palabras.
Algo feo: un padre obligando a su hijo a leer obras constructivas, cuando el chico lo único que quería era leer Buscando a Wally (¿y quién dijo que Wally no es constructivo? ¿y constructivo de qué?).
No quiero dar un mensaje confuso, me gusta que se le dé importancia a un evento que tiene como protagonista al libro, pero estaría bueno que estuviese dedicado al lector y no al consumidor.
M.M.
Coincido con F. en ese algo que hace que la Feria se vuelva ajena: el piso armado, artificial y amortiguador. Y también los stands, la parafernalia en su máxima expresión. Noté que lo que sí cambia con los años es el dinero invertido en la fachada de cada puesto editorial: evidentemente tanto instant book (de cómodo acceso en supermercados) da rédito a las grandes editoriales.
Creo que lo siempre me chocó de la Feria es su paradójica esencia: se celebra la lectura, acto íntimo como pocos, en medio de una vorágine marketinera que impide disfrutar.
Gran parte de la gente que visita la Feria no lee y tampoco va con intención de comprar libros (y menos de leer lo comprado). Pero la Feria está ahí, y ya que fuímos al zoológico y a Mc Donalds, pasemos a ver si hay algún famoso. Qué suerte, justo hoy firma Valeria Mazza su libro ¿Qué me pongo?, y la pibita que se cortó la venas y se tatuó 45 (su meta en kilos) en el brazo tiene más cola para firmar ejemplares que Tom Wolfe. Creo que eso es lo que molesta, que se pierda el objetivo en pos de lo meramente comercial.
Un copado: Liniers dedicando todo su tiempo a dibujarle a cada lector lo que le pidiera.
Lo más lindo: chicos preguntando por sus autores favoritos y esperando la hora de que les firmen los libros, imaginando cómo serán la cara y la voz detrás de las palabras.
Algo feo: un padre obligando a su hijo a leer obras constructivas, cuando el chico lo único que quería era leer Buscando a Wally (¿y quién dijo que Wally no es constructivo? ¿y constructivo de qué?).
No quiero dar un mensaje confuso, me gusta que se le dé importancia a un evento que tiene como protagonista al libro, pero estaría bueno que estuviese dedicado al lector y no al consumidor.
M.M.
sábado, 26 de abril de 2008
Piedritas
En Parral pasamos nuestro primer tiempo juntos. Empezamos a conocernos, nos vimos las caras a la mañana, nos reímos como bobos y disfrutamos de esa intimidad novedosa.
Ahí me hiciste el primer café, muy fuerte y tibio, sin saber que yo lo tomaba con un plus de leche y caliente al extremo.
Te bancaste mi primer carajeo porque no había galletitas para desayunar… y me banqué que me mandaras a comprarlas, si tanto las quería.
También tuvimos las primeras peleas fuertes, lloramos y nos reconciliamos.
En Parral limpié el baño y te lo inundé… y rompimos la cama, que quedó al ras del suelo, como las orientales.
Me diste las llaves por primera vez, y fui y vine por tu casa como si fuera nuestra.
En Mitre ya éramos una pareja “consolidada”. La magia de los primeros tiempos se había transformado en algo más sólido, pero también más complejo. Y el desafío era mayor (y el ambiente más chico). Justo habíamos encontrado cierta dinámica… y llegó el gordito, desasosegado y pidiendo cariño y atención constantes. Y nos volvimos a adaptar, porque nunca perdimos las ganas de estar juntos.
Y ahora, otra vez, la mudanza. Mucha suerte en Piedritas, puki, va a estar todo bien, como siempre.
TERMO MUCHO
Ahí me hiciste el primer café, muy fuerte y tibio, sin saber que yo lo tomaba con un plus de leche y caliente al extremo.
Te bancaste mi primer carajeo porque no había galletitas para desayunar… y me banqué que me mandaras a comprarlas, si tanto las quería.
También tuvimos las primeras peleas fuertes, lloramos y nos reconciliamos.
En Parral limpié el baño y te lo inundé… y rompimos la cama, que quedó al ras del suelo, como las orientales.
Me diste las llaves por primera vez, y fui y vine por tu casa como si fuera nuestra.
En Mitre ya éramos una pareja “consolidada”. La magia de los primeros tiempos se había transformado en algo más sólido, pero también más complejo. Y el desafío era mayor (y el ambiente más chico). Justo habíamos encontrado cierta dinámica… y llegó el gordito, desasosegado y pidiendo cariño y atención constantes. Y nos volvimos a adaptar, porque nunca perdimos las ganas de estar juntos.
Y ahora, otra vez, la mudanza. Mucha suerte en Piedritas, puki, va a estar todo bien, como siempre.
TERMO MUCHO
jueves, 3 de abril de 2008
Por qué M.M.
M.M. es quien firma la mayoría de las entradas de este blog. Ella es Mirna Minkoff, personaje de La conjura de los necios, de J.K. Toole, libro que me regaló F. y que disfruté mucho. Lo leí durante unas vacaciones que pasamos juntos y en las que fui extremadamente feliz, y no sólo porque el libro sea buenísimo, ése fue el broche de oro de unos días hermosos.
Mirna casi no aparece en la historia, mantiene una correspondencia esporádica pero oportuna con Ignatius; su misión es molestarlo, aun desde lejos, para que abandone la inercia. Ella encarna a la hippie progre que da su vida por las "grandes causas" y cree que todos deberían hacer lo mismo que ella: en resumen, insoportable y quema cabeza.
Gracias, J.K.T.
Mirna casi no aparece en la historia, mantiene una correspondencia esporádica pero oportuna con Ignatius; su misión es molestarlo, aun desde lejos, para que abandone la inercia. Ella encarna a la hippie progre que da su vida por las "grandes causas" y cree que todos deberían hacer lo mismo que ella: en resumen, insoportable y quema cabeza.
Gracias, J.K.T.
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