viernes, 7 de noviembre de 2008

remanidas veces
me aburro a y de mí mismo
y desearía como suspenderme
ponerme en stand-by
cryogenarme un rato
y –quién sabe– trasmigrar ese rato parentético
en una mosca con cientos de ojos
posada en (subjetivamente) rica bosta
o en una ávida virgen
segundos antes de dejar de serlo
o en un pensamiento evanescente
fugitivo
o en el sueño indecible de mi gato
risiblemente misterioso
*
y otras (las mejores) veces
me quedo tranquilo donde estoy

F.